Archivos Mensuales: febrero 2015

Tres cosas.

1. México. Una madre que acababa de perder a su hijo recibió un pésame que nunca olvidó. Una amiga suya se le acercó. Su hermano, hacía unos años, había sido secuestrado en Villahermosa (Tabasco, oeste del país). Pasaron seis meses entre su desaparición y el hallazgo de su cadáver, pese a que se había pagado el rescate. “Sé que estás pasando un infierno ahora mismo. Pero lo que le pasó a mi madre es peor”. Escuché esa anécdota hace ya casi nueve años, y la he recordado mucho en el caso de los desaparecidos de Ayotzinapa y de los más de 30.000 que hay en México. Me parece una falta de respeto y una total ignorancia (en el mejor de los casos) o grosería (por utilizar el menos ofensivo de los calificativos) cualquier adjetivo que se refiera a “pasar la página” y cerrar el capítulo de los desaparecidos en este país. El que tenga un hijo, hermano, amigo o ser querido desaparecido, puede decirlo y puede afirmarlo. Yo lo he escuchado muchas veces. El que no tiene idea de lo que hablo, de verdad, no le deseo que pase nunca ese dolor.

2. España. He intentado, sin éxito, encontrar un análisis más o menos ecuánime, en español, sobre lo que está ocurriendo en España. En el último de los casos he recurrido a la prensa británica, que también tiene su propio bias. Es decir, su propia agenda. Asisto, boquiabierta, al ascenso de Podemos. El embrión del 15M se ha convertido en un partido político del que me siento incapaz de dar una opinión pues no la creo lo suficientemente informada. Soy testigo, eso sí, de que había una creciente indignación en España. De que había un país al que le habían prometido una cosa y, de la nada, acabó en la ruina. Y que, como decimos en México, nació un sector grande en la sociedad que ya no busca al que se la hizo sino al que se la va a pagar. Me fui de una España que se cansó de insultar al PSOE. Me fui de una España deprimida, triste, harta. Y no, me niego a compararla con América Latina porque odio los juicios simplistas de “Ah, eso nos pasó a nosotros y qué poco aguantan”. No. Si vamos a ser serios con una investigación, hay que investigar porqués. Y la verdad es que ahora tengo muy pocos en la mano. Ahora miro, de lejos, una España más crispada que nunca (que yo haya visto). Pero no veo porqués. No hay un solo tuit sobre Podemos que escriba que se salve de un ataque o crítica agria (aun cuando evito hacer un juicio positivo/negativo). Lo que sí quiero aclarar es que me interesa lo que ocurre. Pero me interesa porque creo que es una noticia. ¿Estoy de acuerdo con ello? Eso, como ya dije, no tengo la suficiente información como para dar una opinión formada. Pero definitivamente está pasando algo. Negar que está pasando es un error gigantesco, en mi humilde opinión. El trabajo de un periodista, en este caso, es simplemente informar que pasa. Punto. Y buscar un porqué. ¿Por qué Chávez ganaba en Venezuela? ¿Por qué Berlusconi se cansó de ganar elecciones? ¿Quién vota a Marine Le Pen? ¿Quiénes son ellos? Quizá es hora de bajar de los templetes y escuchar a las trincheras. ¿No iba de eso nuestro oficio?

3. Twitter. El medio es el mensaje. O no. Los periodistas, siempre lo he creído, deberíamos utilizar Twitter como una herramienta, no como una fuente. Mucho menos como LA FUENTE. Ha habido muchos nuevos debates sobre la nueva comunicación y me sorprende la poca pericia de muchos comunicadores en utilizar las herramientas de última hora, localización, manejo de IPs, para llegar a nuestros objetivos. Igualmente para utilizar las mismas reglas éticas de toda la vida. Sea Charlie Hebdo, los crímenes del narcotráfico en México, la censura en tantos países o los atroces actos del ISIS, Internet nos abre muchas más puertas de las que nos cierra. Lo he dicho desde 2009 y lo sostengo ahora. La audiencia que igual sigue un gif del tiburón de Katy Perry puede interesarse también en la información interesante, valiosa, de rigor que no había visto antes. Nuestro trabajo es hacérsela interesante. No venderles de manera distinta el tiburón de Katy Perry.

Y bueno, he vuelto.

Espero darles mucha lata en este 2015.

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